En un duro cuestionamiento al proyecto que impulsa el Gobierno, Marcelo Puella advierte que la derogación de la Ley de Tierras eliminaría los límites a la compra de campos por parte de extranjeros, habilitaría operaciones en zonas estratégicas y pondría en riesgo la soberanía sobre recursos naturales clave como el agua, el litio y los territorios de frontera.